Nací en el seno de un hogar de clase media profesional, en el que la ciencia, la literatura, la música y la pintura fueron una constante, así como el énfasis puesto sobre determinados valores , algunos de los cuales sigo considerando válidos: la contricción al trabajo, al estudio y la ponderación del esfuerzo personal.-
Desde muy niña supe que iba a cursar una carrera universitaria: fué uno de los mandatos.-
Lo cumplí con placer y responsabilidad.- Posteriormente vinieron los posgrados y los doctorados, la docencia y la investigación académicas , pero ya fueron caminos elegidos por propia decisión.-
Con una mirada retrospectiva creo que tuve una infancia feliz, cuidada, estimulada y razonablemente exigida, aunque bastante respetuosa.- Y hasta quizás también una adolescencia plena.-
Los cuestionamientos comenzaron pronto, a medida que mis lecturas avanzaban y descubría otros mundos posibles y nuevos conceptos.- Sin embargo, fueron cuestionamientos teóricos.-
La rebeldía activa fué relativamente tardía.- Alrededor de mis 20 años.-
Tal vez la impronta que marcó mi vida podría sintetizarse en una sóla palabra: ATREVERSE .-
Sí, me atreví… Me atreví desde mi identidad de mujer…
Sencillamente y sin estruendos , pero me atreví…
Por cierto , no todos mis intentos supuestamente audaces fueron exitosos.- Hubo logros y hubo tropiezos, pero también
con los tropiezos se adquieren experiencias que conllevan reajustes y revisiones.-
En su conjunto, el balance me parece positivo.-
Desde luego, queda la duda permanente: quizás hubiera podido hacer más.- Es muy probable.-
Siempre traté de ser coherente conmigo misma .-
Si hay algo de lo que estoy segura es que jamás claudiqué con mis principios, aunque el precio pagado, muchas veces resultó considerablemente alto.- No me arrepiento.-
Pero el trayecto continúa, cada día, cada hora, cada minuto…
Siento que quiero y puedo seguir haciendo, sin recostarme en falsos laureles y teniendo muy claro que la lucha es interminable.-
Y sigo forjando esa lucha elevando mi voz con la fuerza de la pluma y la palabra.-
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